Instagram

Follow Me!

Maternidad

Las ventajas del colecho

19 febrero, 2016

Antes de dar a luz a Bichito, no tenía muy claro si quería practicar el colecho. La verdad es que nunca me había llamado la atención eso de dormir con un bebé y pensaba que no había nada mejor que estar cada uno en su cama.

No os voy a hablar de si es mejor o peor dormir con el bebé o sin él. Que cada uno investigue lo que crea oportuno y decida lo que mejor le parezca para su familia. Yo quiero contaros mi experiencia con el colecho y cómo he cambiado de parecer a raíz de practicarlo.

colecho

Durante las últimas semanas de embarazo empezó a preocuparme la lactancia durante la noche, ya que no tenía ni idea de si tendría problemas para dar el pecho o para dormir a Bichito. Era todo una incógnita.

Desde un primer momento tenía descartado el colecho por el peligro de muerte súbita. No dejaba de leer en todas partes que sí, se recomienda tener al bebé en la misma habitación pero no en la misma cama que los padres. Pero entonces, ¿cómo había tanta gente que practicaba colecho?

Cuando nació Bichito hicimos el piel con piel. Fue precioso, ¿qué voy a decir yo? Tener a mi bebé tan cerquita de mí me dio mucha tranquilidad, y ver lo fácil que fue que mamase, más aún. Ver que se quejaba y encontraba consuelo en mi teta fue una gozada.

Esos dos días y medio en el hospital, Bichito no tocó la cuna. Estuvo siempre en la cama conmigo.

En el lado de la cama que quedaba libre, a pesar de que había barandilla, poníamos una almohada para que no quedase hueco. Y aunque un bebé recién nacido no vaya a hacer la croqueta hasta el final de la cama y caerse al suelo (y si ocurriese pensaría que es un poltergeist), ver que el final de la cama está protegido da mucha calma, en serio.

Así, cuando llegamos a casa, no sabíamos cómo lo haríamos con nuestra cama, pero yo quería seguir durmiendo con Bichito cerca de mí.

Durante los primeros días, juntamos nuestra cama a una de las paredes de la habitación y para el lado que quedaba libre, utilicé el cojín de lactancia. Y hablo en singular, porque maridín esos primeros días, durmió en la cama de invitados.

En el curso de preparación al parto, la matrona nos contó que nosotras dormimos en alerta y que seguramente no aplastaríamos al bebé, pero que no pasaba lo mismo con los hombres. Ellos duermen más profundamente y sí que pueden aplastar al bebé. Y de ahí nuestro miedo a que maridín aplastase a Bichito.

Después de la primera semana de haber desterrado a maridín de nuestra habitación, compramos una barandilla. La cama volvió a estar donde estaba y pasamos a utilizar el cojín de lactancia como separador entre maridín y yo para que él pudiera volver a dormir con nosotros.

Y así es como lo hacemos:

Para empezar, tenemos puesto un protector de colchón impermeable. Esto es vital. Los bebés regurgitan un montón y cala muchísimo las sábanas. Por no hablar de que se salga alguna caca del pañal o la propia leche del pecho que puede salir a propulsión. Desde luego, si no hubiésemos tenido el protector de colchón puesto, ya se habría manchado de muchas cosas.

Aunque tengamos puesto este protector, arriba de las sábanas y bajo la cabeza de Bichito, me gusta poner, o bien una toalla pequeña (de esas de tocador), o una gasa. Lo dicho, con la cantidad que regurgita, tendríamos que cambiar las sábanas a diario y la verdad, no estamos para tanta tarea doméstica.

El nórdico lo remetemos por los pies para que quede a una altura adecuada a Bichito. Pensad que él no duerme sobre la almohada, por lo que a mí me queda el pecho descubierto. Esto lo arreglo usando una pequeña mantita de las suyas, que me tape las tetas (que se me quedan al aire más de una vez) y los hombros. Teniendo cuidado, claro está, de que no le tape la cara.

Tengo un pequeño cojín cilíndrico que utilizo para ponérselo a él en la espalda cuando le pongo de medio lado para mamar. Es lo que vendría siendo un cojín antivuelco. A veces se lo dejo puesto porque me duermo, otras se lo quito y se recoloca para dormir boca arriba.

Y así colechamos.

A mí me parece una maravilla, porque gracias al colecho, aunque estoy cansada, no tengo la sensación de pasar noches en vela. Y eso que Bichito se queja cada hora u hora y media, pero yo le dejo la teta cerca para que él tenga barra libre y volvemos a dormirnos los dos como si no hubiese pasado nada.

Lo único que fastidia es el cambio de teta. Ahí me incorporo de rodillas en la cama y le cambio de lado, que esto, las primeras semanas con los puntos, era bastante complicado. Además, resulta bastante incómodo dormir en la misma postura toda la noche (de lado con el brazo que queda abajo por encima de la cabeza del peque). A no ser que tengáis una cama “king size”, el espacio que nos queda para mí y para Bichito no es demasiado (y eso que cogemos hueco de maridín).

Con un bebé que pide con tanta frecuencia, el colecho es un gran aliado. Y no os voy a engañar, me encanta dormir con el peque y no me asusta en absoluto la hora en la que lo tengamos que pasar a la cuna o a su cama directamente, porque llegará un momento en el que, automáticamente, él reclame su propio espacio, y entonces dejará de ser mi bebé.

Eso sí, os confesaré que sin querer le he dado algún manotazo, pero no deja de ser un accidente minúsculo sin importancia si él ni se ha enterado, ¿verdad? 😉

Y vosotros, ¿pensáis hacer colecho cuando llegue el momento? ¿lo practicáis ya? ¿cómo lo hacéis?. Si el colecho no va con vosotros, ¿cuál es el motivo?

¡Contádmelo todo!

  • Responder
    Ainhoa - MyBabyComes
    19 febrero, 2016 at 9:08 am

    A mi le gustaría hacerlo, creo que es maravilloso y tiene nuchas ventajas. No hago caso a las tonterías que muchas veces escucho sobre “es que se acostumbran y luego no quieren cuna ni cama…” Mira, no creo que cuando sea mayor de edad siga durmiendo conmigo! Por dios… En fin, que lo tengo en mente y, leyéndote a ti, más todavía.
    Besote!

  • Responder
    Mai
    19 febrero, 2016 at 9:40 am

    Nosotros tampoco queríamos meter al niño en nuestra cama al principio y la matrona insistió mucho en que no se metiera en la cama al niño. Lo cierto es que hay días que sino lo metemos a la cama con nosotros no hay manera de que se duerma. Nosotros también ponemos un almohadón entre mi marido y el niño. Lo cierto es que tras la primera toma de la noche se queda tan ko que lo meto en su moises y ya no se queja pero el primer sueño nos engaña como a los tontos, jeje!!! Yo ya me he acostumbrado. El suele dormir apoyado en mi brazo pegadico a mi pecho. Eso le relaja mucho y no tarda en dormirse y dejar dormir. Lo bueno es que ahora ya solo hace un par de tomas por la noche y aguanta bastante.
    Como bien dices Clara, cada familia es un mundo y lo que a unos les funciona quizás a otros no.

  • Responder
    Bollitoalhorno
    19 febrero, 2016 at 9:42 am

    Hola! Yo tengo pensado acoplar una cuna a la cama de matrimonio. Quitándole una de las barandillas y dejándola bien pega dita creo que es una buena solución. Tanto mi chico como yo somos bastante malos para dormir y nuestra cama es enana así que espero que el espacio extra de la cuna nos de un poco más de comodidad a los cuatro ?

  • Responder
    Carol Una mamá muy feliz
    19 febrero, 2016 at 10:20 am

    He aquí la voz de la experiencia jajajajaj, es broma, experiencia de qué!!?? lo mío fue necesidad vital, o dormíamos juntos o moría. Y así empezó todo, llevamos casi 4 años colechando y cada vez mejor jajajaja…esto engancha!!!

  • Responder
    Mar
    19 febrero, 2016 at 10:26 am

    Pues ni me lo he planteado aún. Supongo que lo decidiré cuando llegue el momento según la necesidad aunque debe ser una delicia dormir con tu bebé. Un abrazo!

  • Responder
    Cris
    19 febrero, 2016 at 10:45 am

    Yo tengo una cuna del Ikea pegada a la cama, sin barandilla, y queda el colchón a la misma altura que el nuestro. Yo quiero que la peque duerma en su cuna, de hecho las primeras horas las hace así, pero cuando hacemos las tomas nocturnas nos dormimos haciendo colecho. No me gusta nada la sensación de despertarme y encontrarme al lado a la chiquitina, me da miedo… pero es la única manera de dormir y no desvelarme mucho.
    Sobre el cambio de teta, yo no me cambio de lado, simplemente hago que el pecho izquierdo le llegue a su boca. És un poco incómodo porqué la posición es algo forzada (tengo los pechos pequeños) pero así el padre no tiene nunca su lado a la peque.
    Para dormir abrigada uso unas camisetas de lactancia de tirantes del H&M, y una chaqueta. Así no me quedan las lumbares y la barriga al descubierto.

  • Responder
    Cris
    19 febrero, 2016 at 10:49 am

    Hola Clara!!!!
    Me ha encantado la entrada, sobretodo por cómo explicas exactamente vuestra logística, que seguro que ayuda a muchas madres.

    Yo era un poco como tú, con mi primer hijo siempre dije que no practicaría el colecho cuando fuera muy pequeño, pero las circunstancias hicieron que lo acabara practicando sin ningún tipo de problema. Mi hijo también era de despertarse cada hora o hora y media y yo necesitaba dormir. Los primeros días insistía e insistía en dejarlo en el moisés y cuando finalmente lo conseguía, después de varios intentos fallidos, yo no dormía porque no estaba tranquila y me pasaba el rato entre tomas con un ojo abierto y mirando dentro del moises. El primer mes me costó mucho porque no terminaba de encontrar la postura y a él le costaba mamar cuando estábamos los dos estirados pero con los días cogimos práctica, y poder dormirme con el niño al pecho fue un antes y un después en mi día a día.
    Con el segundo lo tuve claro desde el primer día. No pensaba luchar contra la evidencia. El peque en la cama desde el primer día y todos contentos.
    Con los meses la cosa mejora, ellos se sirven del pecho y a veces ni siquiera te enteras. Con el tiempo, cuando ya tienen unos 6 o 7 meses, el espacio empieza a ser bastante justo, y nosotros pusimos la cuna en sidecar de manera que, después de la toma (que a esta edad suelen ser ya muy cortitas, sobretodo de noche) lo arrastras ligeramente hacia su cuna y acostumbran a buscarla, también. El paso a su habitación ya es otra historia, pero más vale no preocuparse de eso ahora, verdad?

    Disfruta de estas noches con Bichito porque algún día se acaban y llega el día en que la lucha es conseguir que se despierten para ir al cole.

    Besitos!

  • Responder
    Cris
    19 febrero, 2016 at 10:50 am

    Ah! No se si os pasa lo mismo, nunca sé que pecho le toca. Lo que hago es ponerme una goma de pelo en la muñeca y cuando le doy un pecho me la cambio al otro lado, así sé que lado le tocará.

  • Responder
    La maternidad de Krika en Suiza
    19 febrero, 2016 at 10:57 am

    A mi el colecho me parece también de lo más práctico, aunque también es verdad que hay noches que estoy más incómoda que otras. El mayor duerme en su cama toda la noche pero el peque a mitad de la noche se viene, si veo que estoy muy incómoda lo devuelvo a su cama y si estoy a gustito pues ahí amanecemos y tan contentos.

  • Responder
    MamiDuditis
    19 febrero, 2016 at 2:22 pm

    Nosotros también lo practicamos. Al principio con cunita adosada, pero ni la tocaba así que fuera! También tengo una barandilla y es mejor. Lo peor es verdad que es el cambio de teta, te pasas la noche vuelta y vuelta… Imagínate al principio yo que usaba pezoneras, era un show. Ahora ella empieza la noche en su cuna y en su habitación y al primer despertar ya me la traigo.

  • Responder
    Judith
    19 febrero, 2016 at 6:46 pm

    Yo con mi primer hija le di mamadera y muy poco pecho, me puse muy rigida con el tema de no compartir la cama, porque tenía terror a la muerte súbita ( hasta compre sensor de respiracion que tenia bajo su colchon) por lo que nunca durmio con nosotros ( si al lado de nuestra cama, en su cuna hasta los dos años) la transición a su habitación fue super fácil. Ahora con el segundo de 6 semanas fui todo lo contrario, lo meti en mi cama desde recien nacido, toma teta a demanda y con el trajin de un chupador compulsivo y una nena de 3 años, por mas que quisiera es imposible que tenga la voluntad de que duerma en su cuna. Describis tus noches y las mias son exactamente igual, solo la diferencia que yo si tengo cama King por suerte y es la gloria misma. En unos meses vere como hago para pasarlo a su cuna y luego a su habitación…

  • Responder
    Lidia
    19 febrero, 2016 at 9:12 pm

    Jajaja exactamente igual que tu.
    También decía que yo eso no lo haría y también lo practico y me parece un placer dormir con tu bebe tan cerca.

  • Responder
    Sakuras_mom
    19 febrero, 2016 at 9:21 pm

    Para nosotras, después de dos meses intentado que durmiese en su cuna, abrí los ojos y vi que el colecho era la solución. Colechábamos exactamente igual que vosotros, con barrera y cojín de lactancia entre papá y nosotras. Ahora, después de dos años, llevamos mes y medio durmiendo en su habitación, porque yo ya dormía encima de la toalla que tapaba el hueco de la barrera. La niña pedía espacio! Lo ha aceptado muy bien y le gusta su espacio. Hasta ahora he dormido con ella en un colchón en el suelo y poco a poco voy a ir volviendo a dormir con papá.
    La verdad es que hemos disfrutado del colecho y nos ha permitido descansar a pesar de ser muy demandante por las noches. No cambiaría nada.

  • Responder
    Blogsermadres
    20 febrero, 2016 at 5:23 pm

    Yo era de las que durante el embarazo decía que no iba a meter a la niña en la cama… Y como tu durante los días del hospital la niña no tocó la cuna. Hemos colechado 5 meses pero ahora la niña se mueve mucho (me he despertado varias veces con un pie suyo en mi boca) y llegó el momento que los tres en la cama no descansabamos.

  • Responder
    María
    22 febrero, 2016 at 12:08 pm

    Pues yo te dire que el colecho no está hecho para mi. También es que he tenido la suerte de que mis peques no eran de los que pedían cada hora y media. Eran los típicos bebés trampas que con dos meses dormían toda la noche, y eso que tomaban pecho en exclusiva hasta los seis meses, y luego con comida también.

    Pero eran un gustazo en ese sentido porque de día no pedían antes de las tres horas, y de noche ya te digo que toda la noche del tirón.

    Dormimos muchas siestas juntos, o si están malitos o tienen pesadillas, días puntuales, pero no por norma.

    El pequeño ya con casi dos años, y desde hace un tiempo que no toma teta, ha pasado por épocas de maldormir, y lo hemos metido en la cama, pero yo no descanso igual, la verdad, prefiero dormir sola con mi chico y coger fuerzas para pasar el día pegadita a ellos.

    Si a tí el colecho te va, pues genial, a disfrutarlo mucho. Y entiendo muchisimo a quien, aunque no le guste de por sí, lo hace por necesidad. ¡No dormir es malísimo!

  • Responder
    Claves para una lactancia materna de éxito | Diario de una madre ingeniera
    23 febrero, 2016 at 6:38 pm

    […] Lo máximo que ha aguantado sin mamar, han sido 3,5 horas, y solo ocurrió una vez. Lo normal es que pida a las 1,5 – 2 horas. Lo que yo creía que era la crisis de los 17 – 20 días, me tuvo dándole de mamar cada 45 minutos, y un niño tan glotón, requiere colecho. […]

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: