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FSH

Infertilidad

Cómo interpretar unos análisis hormonales

10 noviembre, 2014

Para empezar, diré que no soy una profesional de la salud. Que esta interpretación que yo explico aquí, está basada en mis múltiples análisis hormonales, en mis numerosas visitas al ginecólogo y en un diagnóstico final que ya tengo, cosa que me hace ver que todas mis sospechas y las de la ginecóloga, eran ciertas. La mejor persona para interpretar vuestros resultados hormonales, es vuestro ginecólogo.

Actualización 11/04/16

 

Hasta ahora había hablado de mis análisis hormonales de manera genérica, pero nunca os había hablado de qué parámetros me han medido.

El primer análisis de todos, que fue el más completo, fue así (tercer día de ciclo):

Androstendiona: 2,12 ng/ml  (0,40-4,10)

17-Beta Estradiol: 30,7 pg/ml  (hasta 160)

FSH: 11 mUI/ml  (2,80 – 14,4)

LH: 4,52 mUI/ml  (1,1 – 11,6)

Prolactina: 17,2 ng/ml  (5,2 – 26,5)

SHBG (Globulina fijadora de hormonas sexuales): 115,7 nmol/l  (19,8 – 155,2)

T4 libre: 1,04 ng/dl  (0,75 – 2)

TSH: 2,19 uUI/ml  (0,35 – 4,94)

Testosterona libre: 0,84 pg/ml  (<3,09)

DHEA: 5,41 ng/ml (1 – 12)

En este análisis, hay algunas hormonas que no he conseguido interpretar, aunque tampoco han debido ser alarmantes porque ninguno de los ginecólogos que las han visto, se han preocupado por ellas. Estas son, la Androstendiona, la SHBG, la T4 y la DHEA. De ellas, poco os puedo decir.

Del resto, un poquito si que sé. Allá voy.

El estradiol nos cuenta cómo funcionan nuestros ovarios. Aunque se encuentre dentro del rango indicado por el laboratorio, fijarnos si está elevado o disminuido, nos ayudará a interpretar la FSH. Según la ginecóloga que me ha llevado hasta hace poco, y la de la clínica de infertilidad, un estradiol elevado enmascara el valor de FSH. En este análisis, como el valor de estradiol es relativamente bajo, el valor de la FSH es real.

La FSH, aunque también se encuentre dentro del rango normal, si es mayor de 10, conducirá a sospechas. Puede tratarse de un simple mal ciclo, como creyó mi anterior ginecóloga. Lo normal es que os vuelvan a repetir estos análisis. Si este valor sigue estando alto, cuando el estradiol está bajo, se sospechará de baja reserva ovárica. Esta hormona se llama folículoestimulante, y cuando la hipófisis detecta deficiencia de óvulos en los ovarios (a través de señales de otras hormonas, como los estrógenos) hace aumentar esta hormona para mejorar la ovulación. No sé si me he explicado muy bien, pero es que es algo complicado.

La LH es la hormona luteinizante. Esta es la hormona que sufre el pico por el que los test de ovulación dan positivos. Es importante que se encuentre dentro del rango, pero también lo es que su valor este acorde con la FSH. Una LH 3 veces superior a la FSH nos dirá que hay ovarios poliquísticos.

La prolactina es la encargada de hacer crecer los senos y producir la leche materna después del parto. Un valor elevado de esta hormona puede provocar infertilidad, y suele estar causado por hipotiroidismo o por ovarios poliquísticos.

La TSH es la hormona estimulante del tiroides, y de ella hablé bastante cuando os conté mi primera visita al endocrino. Una TSH alta indica hipotiroidismo, y un mal funcionamiento de la tiroides puede hacer que otras hormonas, como la prolactina, se vuelvan un poco locas. A veces, solucionando esto, todo lo demás vuelve a su cauce.

De la testosterona poco tengo que decir. Si esta hormona está alta, posiblemente haya un problema de ovarios poliquísticos. Si esta alta, pero en cambio, el ratio de LH/FSH es normal, vuestro ginecólogo os dirá qué hacer.

En resumen, a raíz de este primer análisis que me hice en Mayo, hace 6 meses, comenzó la sospecha de mi baja reserva ovárica debido a que la FSH está por encima de 10.

El análisis hormonal que se realiza en el día 21 del ciclo, incluye la hormona progesterona. El valor recomendado de progesterona, aunque este se encuentre dentro del rango indicado por el laboratorio, es por encima de 10 ng/ml. Esto indicará que la ovulación ocurre de forma normal.

En mi primer análisis de progesterona, obtuve un valor de 8,2 ng/ml. La ginecóloga sospechó que ese ciclo no había ovulado. Otro de los motivos de una cantidad disminuida de progesterona es la insuficiencia de la fase lútea, que impedirá que haya implantación del embrión o provocará abortos espontáneos. Esta insuficiencia puede ser provocada por una elevada cantidad de prolactina en el cuerpo o por un caso de hipotiroidismo, por ejemplo.

Debido al valor obtenido en mi primera FSH, la ginecóloga creyó conveniente repetir los análisis hormonales. En el día 3 de ciclo, obtuve lo siguiente:

FSH: 7,99 U/L  (3,03 – 8,08)

LH: 5,13 U/L  (1,80 – 11,78)

17-Beta Estradiol: 74 pg/ml  (25 – 251)

Como veis, en este nuevo análisis del mes de Junio de 2014, la FSH ha disminuido por debajo de 10. Aunque a primera vista parece que está correcto, el hecho de que el estradiol esté a 74 hace que la FSH no sea real.

Mi anterior ginecóloga dijo “lo ves, sólo habías tenido un mal ciclo, aunque el estradiol está alto y por eso la FSH baja”, mientras que la ginecóloga de la clínica de infertilidad dijo “este análisis no sirve, porque al estar el estradiol alto la FSH está enmascarada”. No obstante, seguía sin ser un valor de FSH ideal.

Mi siguiente análisis de progesterona, el día 21 del ciclo, resultó dar 15,4 ng/ml. Esta vez estaba dentro de lo normal, dejando de ser la progesterona un motivo de preocupación.

Justo antes de empezar mi primer ciclo de Omifín, la ginecóloga me pidió unos nuevos análisis. Ya hablamos del mes de septiembre, y los resultados el día 3 de ciclo fueron los siguientes:

TSH: 3,24 uU/ml  (0,35 – 4,94)

T4 libre: 1,05 ng/100ml  (0,7 – 1,48)

FSH: 12,29 U/L  (3,03 – 8,08)

LH: 8,93 U/L  (1,80 – 11,78)

17-Beta Estradiol: 24 pg/ml  (25 – 251)

¿Qué sacamos de estos resultados? Que mi FSH va en aumento, y además, el valor bajo de estradiol, nos indica que es un valor real de FSH. La TSH ha aumentado, y al estar por encima de 2,5, nos indica que hay hipotiroidismo subclínico.

Con este análisis en las manos, mi antigua ginecóloga no le hizo el mínimo caso a la TSH, y viendo cómo había subido la FSH se planteó que, después de 3 ciclos de Omifín, empezaríamos a mirar más cosas como la Antimulleriana para ver mi reserva ovárica.

Yo no veía claro, que después de dos análisis que estaban diciendo que mi reserva ovárica no estaba bien, esta señora siguiese matando moscas a cañonazos con el Omifín, y le exigí que me prescribiera la Antimulleriana. Fue entonces cuando la mutua me dijo que para eso, debía pasar a una clínica de infertilidad. ¡Bendita la hora!

Justo el día de antes de mi primera visita a la clínica de infertilidad, volví a hacerme un análisis el día 3 de ciclo, y estos fueron los resultados:

TSH: 3,66 uU/ml  (0,35 – 4,94)

T4 libre: 0,98 ng/100ml  (0,7 – 1,48)

FSH: 5,27 U/L  (3,03 – 8,08)

LH: 6,21 U/L  (1,80 – 11,78)

Prolactina: 43,3 ng/ml  (5,2 – 26,5)

17-Beta Estradiol: 69 pg/ml  (25 – 251)

¡Sorpresa! De repente tengo una FSH de adolescente, como digo yo, pero fijaos en el estradiol, que vuelve a estar relativamente elevado. La TSH ha vuelto a subir y presento hiperprolactinemia. La prolactina está más alta de lo normal y probablemente sea por el hipotiroidismo subclínico.

Cuando llevé estos 4 análisis a la clínica de infertilidad, la ginecóloga descartó los valores de FSH de 7,99 y 5,27 ya que el estradiol estaba alto en dichos análisis. Me dijo que visitase a un endocrino para conseguir bajar la TSH por debajo de 2,5.

Ya que los valores de FSH de 11 y 12,29 eran sospechosos, la ginecóloga de la clínica de infertilidad me prescribió la Antimulleriana, una prueba relativamente nueva y que mide la reserva ovárica. Pero esto os lo cuento otro día.

Tened en cuenta que, cada laboratorio tiene unos rangos para cada compuesto medido y que esto, varía en función de la calibración de sus equipos. Es por ello que, mis rangos y los vuestros, puedan ser diferentes. Yo misma tengo dos análisis de diferentes laboratorios, si os fijáis en mi primera FSH y la segunda, los rangos no son los mismos.

Espero que esta información os sirva para guiaros a la hora de recibir vuestros análisis hormonales, no obstante, no olvidéis que la última palabra la tiene el médico. No está de más que sepamos algo del tema, porque como habéis visto, si por mi antigua ginecóloga fuera, seguiría con Omifín, mientras que la experta en infertilidad me dijo que era una pérdida de tiempo.

He aprendido lo importante que es dar con un buen profesional, experto en el problema que tenemos, así como tener una segunda opinión. Nunca os conforméis, los médicos no dejan de ser humanos y aunque tengan formación, sus criterios y formaciones específicas pueden variar muchísimo.