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Infertilidad

Primera ecografía de control previa a la transferencia de embriones congelados

14 febrero, 2015

Esta semana ha sido una locura, lo sé. No he publicado los días en que lo suelo hacer, pero es que los parches de estradiol me tienen atontada, y entre el cansancio y los dolores de cabeza, soy media persona.

Ayer tenía mi primera ecografía de control después de haber empezado a ponerme los parches. Es decir, me vino la regla el pasado viernes 6 de febrero, y el domingo día 8, tercer día de ciclo, empecé a ponerme dos parches cada dos días.

Es importante remarcar que los parches de estradiol (o pastillas de estradiol en otros casos, como la Meriestra), inhiben la función ovárica y permiten que el endometrio engrose para hacer más fácil la implantación de los embriones transferidos. Por lo que en la ecografía de control, únicamente, se esperaba ver un endometrio en crecimiento. Nada más.

Pues no. No podía ser todo normal.

Ahí estaba, en mi ovario derecho, un folículo de 17mm. La ginecóloga se quedó confundida, y es que podían ocurrir dos cosas:

– Que no estuviera respondiendo a la medicación y que fuera a ovular, por lo que se acabaría tratando de un ciclo natural con embriones congelados.

– Que fuese el folículo del mes pasado, es decir, un quiste.

La ginecóloga se sentó en la silla y se puso a mirar mi historial. ¿Qué tenemos? ¿Qué es posible descubrir año y medio después de haber empezado la búsqueda de mi embarazo?

Si recordáis bien, antes de empezar la FIV tuvieron que puncionarme un quiste en el ovario derecho que hacía más de un año que estaba ahí. Podía entorpecer a la estimulación ya que, después de un análisis de sangre, se supo que el nivel de estradiol que emitía era bastante elevado.

El mes pasado, cuando fui a la revisión ginecológica después del aborto bioquímico, el ginecólogo vio un folículo en mi ovario derecho, y ya que mi fecha de ovulación estaba cerca, fue lo que se sospechó.

Pues bien, ahí sigue ese folículo cabrón.

La doctora me explicó que existe el Síndrome del Folículo Luteinizado No Roto, teoría que confirmaría todas mis sospechas.

¿En qué consiste el Síndrome del Folículo Luteinizado No Roto?

Es muy sencillo. Un ovario desarrolla un folículo aparentemente de forma correcta, y después del pico de LH, este folículo no se rompe, enquistándose en el ovario. Según me explicó la ginecóloga, en la vida diaria, estos quistes no son un problema, pero son una causa de infertilidad, ya que cuando hay un quiste emitiendo estradiol, evita que se desarrollen otros folículos viables.

Básicamente, hablamos de anovulación. Y aquí es cuando resuena en mi mente las palabras de mi madrees que no ovulaba, tenía quistes“. Yo pensaba que ella tendría OP, pero, ¿no son demasiadas casualidades? Cada vez estoy más segura de que mi infertilidad es heredada. Gracias, mamá (en tono sarcástico, no soy tan mala).

Y además, llevaba mucho tiempo preguntándome que, aunque tuviera baja reserva ovárica, si los test de ovulación me daban positivos, ¿por qué no me quedaba embarazada? Y todo esto responde a mis preguntas. Ahora todo tiene sentido.

Volviendo a la consulta de ayer, la ginecóloga dijo que tendríamos que volver a verme el próximo martes. Hay que descartar que sea una ovulación en toda regla, aunque mi endometrio tenía un tamaño de 6,8 mm, algo que indica que es muy probable que sí que esté respondiendo a la medicación, y que lo que hay ahí es, efectivamente, un quiste.

¿Habrá transferencia embrionaria habiendo un quiste en mi ovario derecho?

Sinceramente, no tengo ni idea. Me quedé un poco chafada con el hecho de que pudiera haber otra piedra en el camino, y la posibilidad de otra punción de quiste, me hizo sentir pequeña, muy pequeña.

Pero hoy, pensando en el asunto, he llegado a una conclusión muy básica.

Yo me estoy poniendo parches de estradiol, y si es un quiste que también emite estradiol, ¿cuál es el problema? Es más que evidente que los ovarios y el endometrio funcionan de formas independientes y quizás, no signifique nada.

Ahora solo queda esperar a la ecografía del martes, en la que veremos si el folículo tiene el mismo tamaño o no, y si mi endometrio ha crecido lo suficiente para poder programar la transferencia embrionaria para el lunes 23 de febrero. Claro, siempre y cuando se pueda hacer. Menudo lío.

Supongo que podréis entender mi intranquilidad con el asunto. Estoy asustada, y sólo quiero que Bonito y Campeón puedan estar conmigo pronto.

NO QUIERO MÁS PIEDRAS EN EL CAMINO.