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Maternidad

Empezamos el último año de guardería

Llevo a Bichito a una guardería privada porque cuando intentamos acceder a una pública, nos quedamos fuera. Y lo que tienen las guarderías privadas a parte de costar un riñón, es que hay clase 11 meses al año.

Sí, eso es. Bichito sólo ha estado el mes de agosto sin ir a la guardería y aún así, ha sido todo un trauma volver a las aulas.

A él le encantaba ir a la guarde. No hicimos mucho periodo de adaptación el primer curso y siempre se quedaba feliz. Abrazaba a las profes y siempre se mostraba muy activo y alegre.

El día 1 de septiembre de este año, que era viernes, fue su primer día de este nuevo curso, y lo que lloró no está escrito.

Yo salí casi llorando de allí también de verle así, pero supe que era cuestión de días que se le pasase. Y así ha sido.

Ahora se queda enfadado, pero sin llorar. Se abraza a su profe y se mete para adentro sin mirar atrás. Tengo (tiene) la suerte de tener una profe súper cariñosa que le habla con un mimo increíble. Estoy muy contenta con su nueva clase de este año, la verdad.

Estoy tranquila porque cuando voy a recogerlo, me quedo un ratito mirándolo sin que él sepa que estoy ahí. Y disfruto.

Disfruto de verlo tan autónomo, de ver como interacciona con otros niños y como le sonríe a todas las profes. Todas las profes de todas las clases lo conocen y siempre que vamos por los pasillos se despiden de él. Por lo que veo, es un rompecorazones.

Y sé que este año vamos a ver muchos cambios en él.

Tiene compañeros que son de principios del 2015, lo que significa que tienen casi un año más que él (y una cabeza más que él en altura). Este año ya no está con los niños de su trimestre, sino que está en la auténtica jungla. Va a tener que sobrevivir.

Come bien y sigue durmiéndose sólo su siesta. Igual que el año pasado.

En cuestión de pocos meses empezaremos con la locura de elegir colegio y no estoy preparada. Para mí, mi niño aún es un bebé. Un bebé muy grande, pero un bebote al fin y al cabo.

Se hace mayor, crece a pasos agigantados y me viene a la mente aquellos días en los que se pasaba mamando horas y horas seguidas. Ahora sí que valoro lo increíble que es no tener que hacer NADA MÁS que amamantar a tu hijo. Pero claro, antes no lo sabía.

Sí, estoy morriñosa. Estoy en plan mamá-que-babea-con-su-niño, pero es que no lo puedo evitar. Me hace muy feliz verlo tan contento en su día a día.

¿Cómo les ha ido la vuelta al cole a los vuestros? ¿Muchos lloros? ¿Habéis hecho periodo de adaptación?

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7 Comentarios

  • Responder Rocio 18 septiembre, 2017 at 9:32 am

    Hola!!! pues enrique ha empezado su segundo año de guarde y mas o menos igual, en nuestro caso solo ha estado sin ir en agosto, pero la vuelta se hizo dura tambien, eso si Enrique siempre se queda enfadado y hace pucheros pero enseguida se le pasa (lo he comprobado por mi misma!)

    • Responder diariodeunamadreingeniera 18 septiembre, 2017 at 4:03 pm

      jaja! el mío igual, en cuanto cierran la puerta se le pasa…será cabroncete xD

  • Responder Carolina mamá ríe 18 septiembre, 2017 at 10:01 am

    Mi rubio ya no llora, pero no te creas tu que se queda contento, lo que pasa que ya es grande y entiende que no le queda otra. Uffff no me hagas recordar el primer año de infantil…una enfermedad nos costó a todos.

    • Responder diariodeunamadreingeniera 18 septiembre, 2017 at 4:03 pm

      jaja ay pobre!!

  • Responder Multimama 18 septiembre, 2017 at 10:22 am

    jajajaj!!! Parece que estuviera leyendo mi propio pensamiento. A mí me ha pasado exactamente lo mismo con mis mellis.

    • Responder diariodeunamadreingeniera 18 septiembre, 2017 at 4:03 pm

      Son unos campeones!

  • Responder miren | de lunares y lunas 19 septiembre, 2017 at 1:04 pm

    ¡holal la mía no lloró ni en su pimer día de guarde, con 11 meses, ni en el segundo año… ¡ni en el cole! ella entra sin mirar atrás, ¡y sale tan feliz! yo también le he espiado muchos días en la guarde (en el cole, porque no tengo manera 😉 ), y es una mezcla entre orgullo, felicidad y un poco de pena (¿y envidia?..)… y sí, el buscar cole es un poco shock, tan pequeños… pero verás que todas las mamás blogueras escribimos con dudas parecidas, y acabamos felices y tranquilas.. a mi leer otros blogs me ayudó, ¡besos!

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