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Maternidad

¿Qué hago si mi hijo de 2 años no quiere comer?

11 abril, 2018
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Cuando yo era pequeña no comía nada. Recuerdo la eterna lucha de mi madre por hacerme comer (sin éxito) y siempre comía muy poquita cantidad o nada. No me gustaba la verdura, y la hora de comer siempre era traumática para mí.

Tomé suplementos con la intención de abrirme el apetito y ni aún así. Finalmente el pediatra le dijo a mi madre que “ya comería cuando tuviese hambre”. Blanco y en botella.

No obstante, toda esta movida con la comida me ha marcado de tal manera, que la hora de comer con Bichito me estresa bastante.

El apetito de mi hijo

Me siento afortunada cuando alguien comenta lo “bien” que come Bichito. Tiene mucho apetito, pero es que con su tamaño y su movimiento ha de tenerlo.

Tengo amigas que tienen hijos como yo cuando era pequeña, y la verdad, no me gustaría estar en su lugar. Niños que bajan de peso, análisis de sangre, preocupación por su salud, y un largo etcétera.

No, que un niño no coma, no es moco de pavo.

Pero Bichito sí tiene hambre, lo que pasa es que está en plan rebelde con lo “verde”.

Las verduras

Bichito siempre ha comido verdura. Los guisantes (ya sé que son legumbres, pero son verdes, dato importante) eran sus favoritos e incluso ha comido el brócoli sólo con un chorrito de aceite y sal.

El cus-cus con verduras y tomate le encantaba y jamás ha hecho ascos al sofrito de la pasta.

Pero ha sido cumplir los 2 años y las palabras “verde no” instaurarse en su vocabulario. ¿POR QUÉ? Ahora aparta toda verdura de su plato. Selecciona y va comiendo lo que queda. En la guardería dicen que se lo come todo, así que yo flipo.

Nosotros seguimos poniendo verdura en sus comidas, obviamente, pero nos la acabamos comiendo nosotros por no tirarla. Y muchas veces, al ver el plato de comida dice que NO QUIERE COMER.

No quiere comer pero se muere de hambre

Para que coma verdura por las noches, vamos alternando un día con verdura sobre plato (a veces se come algo oculto entre el pescado, por ejemplo) y otro con crema o sopa. La crema le gusta naranja, como sea verde, tampoco la quiere.

La sopa le encanta, y desde que nos compramos la olla express, siempre hay caldo congelado en casa. Tiene todos los nutrientes de la verdura, así que cuando come sopa, nosotros felices. No obstante, si alguna vez no hay caldo, compramos el de Aneto porque es el que más nos gusta y nos parece más natural.

Pero, ¿qué hacemos cuando mira el plato, dice que no quiere comer y empieza a revolucionarse?

Nosotros no le obligamos a comer jamás. Y aunque fuese un niño sin apetito, tampoco lo haríamos. Creo que obligar a comer trae problemas en el futuro y muchos conflictos. Lo que sí que tiene que hacer es, al menos, probarlo una vez.

Tiene que probarlo todo

Es la única norma que tenemos. Y así se lo explicamos.

“Tienes que probarlo porque no sabes si te gusta. Si no te gusta, tranquilo, que no te lo comerás, pero una vez al menos, sí”.

Y aunque toca dialogar mucho, muchísimo, para conseguir que lo pruebe, siempre acaba probándolo.

Si le gusta, genial, se lo come. Si no le gusta y vemos que hasta hace una arcada, pues ya está. Él ha cumplido.

Hay días en los que se niega totalmente y dice que NO rotundamente. Ese día le decimos que si no quiere cenar, que se baje de la silla y se vaya a jugar, que nosotros sí que queremos comer.

Normalmente no se baja de la silla porque tiene hambre, y el día que sé que va a ser más conflictivo no le doy nada de comer entre la guardería y la hora de la cena para que llegue más famélico aún. Total, allí merienda a las 15:30h y normalmente a las 17:30 se toma alguna fruta. Pues hay días que no le doy NADA, para que llegue hambriento a la cena. Sí, soy horrible.

El caso es que a veces se baja de la silla para irse a jugar, pero el estómago puede más y vuelve a subirse dispuesto a probar la comida. Si la prueba y no le gusta, le hacemos algo de comer alternativo. Si le gusta, entonces perfecto, cenamos todos juntos tan alegremente.

Come la cantidad que él quiere

Esto es otra cosa que leí en su día (no recuerdo dónde) y me lo grabé a fuego.

No todos los niños comen la misma cantidad, no todos los niños tienen el mismo gasto energético, así que no podemos comparar a los niños.

Si le ponemos un plato que creemos acorde a su estómago y no se lo acaba, tampoco le obligamos a hacerlo. Él come hasta que no quiere más, aunque a veces lo hace por adelantar el postre (a la noche siempre hay yogur y le chifla) y si le rebañamos el plato nosotros y le damos, abre la boca sin esfuerzo alguno.

No obstante, y a pesar de algunas luchas para que coma verdura, me siento afortunada con el apetito de Bichito.

Me gustaría verle comer judías verdes con patatas como se supone que hace en la guardería o como veo hacer a sus primos, pero qué va, no hay manera. Siento que tengo que ser muy creativa en la cocina para ocultarlo en salsas, carnes, etc., y creo que así tampoco le estoy enseñando a comer.

Intento siempre encontrar el equilibrio entre que aprenda a valorar la comida y que coma saludable, pero es tan complicado…

¿Cómo es tu hijo con la comida? ¿Cómo gestionas tú los conflictos en la mesa? ¿Algún consejo de ayuda?

  • Responder
    Lidia
    11 abril, 2018 at 11:12 am

    Que buen post y que identificada me siento!
    Mi hija es muy parecida…le ha cogido manía a la verdura y también tengo que ser más creativa para hacer la verdura más atractiva…
    Si fuera por ella comería todos los dias Pasta con salsa bolonesa, queso y yogurt…
    Nosotros hacemos exáctamente lo mismo: le decimos que lo tiene q probar y a veces se lleva una sorpresa y le acaba gustando y se lo come. Pero obligarla a comerse algo nunca.

    Saludos

  • Responder
    Mj
    11 abril, 2018 at 12:36 pm

    Hola! Yo estoy de acuerdo con tu sistema de alimentación, y mi pequeño de 15 meses, de momento, come de todo (es más, lo verde le gusta incluso más), creo que ver comer a sus hermanos mayores (12 años, comen de todo y genial) siempre ha sido determinante. Pero tengo un antiverduras en casa, que es el papá, así que escondo mucha verdura en todas las comidas: principalmente hago un sofrito enorme, de mucha verdura (toda la que quieras, pero siempre incluyo tomate) y lo trituro, así que parece tomate frito, y eso va en muchas comidas (guisos de carne, lentejas, pescado a la plancha con eso, etc.). No creo que no le estés enseñando a comer, porque sí que va conociendo los sabores, y puedes ir probando a dejar en trozos la cebolla o el calabacín e ir poco a poco. Suerte!!

  • Responder
    Laura
    11 abril, 2018 at 3:14 pm

    Un post muy interesante. Mi hija es de las que comen de todo pero en poca cantidad, yo nunca le obligo a comer más ni comparo con lo que comen otros, ella come lo que necesita y está genial de salud 😄. Bichito sigue comiendo en trona normal? Mi hija tiene el mismo tiempo y quiero alguna trona que pueda subir y bajar ella sola, pero nose si hay 🙄

  • Responder
    mei
    11 abril, 2018 at 9:06 pm

    mi enana fue cumplir los 2 años y tb dejar de comer verdura, literal. Solo come judias verdes con cebolla y tomate natural y tomatitos, el resto todo camuflado o en cremas y sopas, lo q no queria de pequeña y el huevo solo en tortilla d patata. Eso si, si la decimos q las judias blancas estan echas con salsa d verduras o los garbanzos o el arroz la da igual, la encanta, la cosa es q no este entera 😓. Yo igual q tu, se lo pongo y la digo q lo pruebe x lo menos, admas come poquita cantidad pero bueno, siempre fue asi… y ella esta contenta, feliz, y come de todo aunq sea Camuflandolo, ya vendran epocas mejores como con un año q nunca llegaba un brocoli crudo entero a la caja dl super

  • Responder
    María
    11 abril, 2018 at 10:25 pm

    Me encanta la explicación de Álvaro Bilbao (El cerebro del niño) cuando explica “Por qué tu hijo pequeño se come un moco verde y no quiere probar tus verduras”.
    La verdad que mi peque es aún muy pequeño y siempre ha sido muy buen comedor, todo le gusta y disfruta. Imagino que son fases, ellos tienen que ir creando su identidad, probando hasta dónde pueden llegar… Quizá imite a algún niño de la guardería, o vete a saber.
    Sea lo que sea anoto todo lo que dices porque este momento llegará algún día a nuestra casa y creo que vuestra forma de actuar es acertada y siempre respetuosa.

  • Responder
    Sonia
    12 abril, 2018 at 11:21 pm

    Creo que se vuelven todos más selectivos con la edad. A muchos o todos les encanta la pasta con tomate pero la verdura cuesta horrores! Lo curioso es que coman súper bien y de todo en la guardería. El mío también comía muy bien en la guardería pero ahora come en casa y me las veo y las deseo para que coma variado! Lo peor cuando escupe la comida, paciencia y más paciencia! A veces yo también pienso si hacer tantos esfuerzos por “esconder” la verdura les beneficia o no.

  • Responder
    Rizog
    15 abril, 2018 at 9:52 pm

    Has dicho algo importante que muchas madres ignoran “No todos los niños comen la misma cantidad, no todos los niños tienen el mismo gasto energético, así que no podemos comparar a los niños”, no es lo mismo lo que come un niño enérgico esos que hacen cualquier tipo de actividad, corren, saltan con uno que sea más tranquilo. Lo que yo si intento enseñar a mi retoño es que coma de todo, ya la cantidad queda por parte de él. Mis padres siempre me enseñaron hay que comer de todo o al menos probarlos, la vida tiene alta y bajas, puede ser que un día pueda estar comiendo caviar y al otro día pan con queso.

  • Responder
    Nueve meses y un día después
    20 abril, 2018 at 7:31 pm

    Yo también procuro que pruebe todo, como mayor o menor éxito según el día. El mayor come de lujo, la verdura peor. La pobre está estigmatizada socialmente jajaja y creo que eso influye.
    El bebé, sin embargo, tiene 14 meses y no come NADA. Solo pecho. Últimamente medio yogur, mordisquea algún fruta o galleta… preocupante la cosa. En fin, poco a poco.

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