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Embarazo

Diabetes gestacional – La evolución de Bichito

30 octubre, 2015

Ayer os dejé caer por Twitter, recién salida del hospital, que me habían hecho la ecografía de las 32 semanas (aunque estoy de 33) y que me quedé un poco plof.

Quería desahogarme un poco, porque desde ayer tengo como un nudo en el pecho y muchas ganas de llorar. Entre las hormonas, la cantidad de médicos de esta semana y que maridín ha trabajado un montón y casi no le he visto, me he sentido… no sé ni como explicarlo.

diabetes

El caso es que ayer a las 9:15 de la mañana tenía visita con la enfermera de endocrinología. Estas visitas duran unos 30-45 minutos. Miramos mis valores de azúcar y la enfermera toma decisiones. Decidió aumentar dosis de insulina en el desayuno y en la cena. Bien, por eso no hay problema.

Pero le expliqué los dolores de cabeza que me están dando en el CAP porque no tienen el mismo material que en el hospital (tiras de glucosa) y ella aún me insistía en que tenía que exigirles que me lo consiguieran. Ahí ya me mató. Quiere que entre en una lucha CAP – hospital que sinceramente no me apetece nada, así que yo asentí con la cabeza pensando que ya le volvería a pedir tiras de glucosa a ella y punto.

Por otro lado, como en el hospital no me hicieron receta electrónica, el CAP no podía ver que me habían pautado insulina, por lo que no me podían facilitar las agujas. ¡Si es que me tienen harta! Hoy tengo cita con el médico de cabecera para que me actualice la baja y aprovecharé para pedirle que me haga la receta y llevarme agujas.

Mi siguiente visita ayer, era con el ginecólogo especializado en diabetes gestacional a las 11:30. Puesto que me iban a hacer ecografía, maridín vino también y esperamos juntos a que se hiciese la hora en un bar de fuera del hospital (yo no tomé nada, más que mi almuerzo traído de casa, claro). No fuimos a casa porque, aunque el hospital está cerca, está cuesta arriba, y preferíamos quedarnos allí.

Primero me vio el ginecólogo, que miró mis valores de azúcar, midió mi útero y no sé porque narices me mandó a monitores dentro de dos semanas (estaré de 35). Utilizando como referencia a mi amiga que dio a luz en septiembre y que estaba en la misma situación que yo, me resultó muy extraño, pues a ella le mandaron monitores la primera vez a las 38 semanas.

Por otro lado, le pregunté lo del sangrado de la nariz y no le dio la más mínima importancia, así que perfecto. También me mandó los análisis del tercer trimestre. Rutina pura.

Después de esa cita de monitores, volveré a ver al ginecólogo.

Una vez terminé con el ginecólogo, no me llamaron para ecografía hasta las 13h. La ginecóloga que hacía la ecografía me dijo que esta era rutinaria, la que correspondía al tercer trimestre, pero que si el ginecólogo de diabetes solicitaba otra más, pues me la harían.

Cuando me tumbé en la camilla en plena contracción de Braxton Hicks con la barriga deformada con un bulto a cada lado, la residente dijo “parece que está cruzado”, y le dije “no, es una contracción”. Ella me miró con cara de pepinillo y al poner el ecógrafo casi en mi pubis dijo “ostrás, pues si, la cabeza está aquí”. ¿Es que eso no lo estudian en la carrera? En fin.

Tras 15 minutos de silencio me dijeron que todo estaba bien, pero entonces yo pregunté, “¿y de tamaño?”

Bueno, si, es grande eh, pero claro, eso ya te lo lleva el ginecólogo de la diabetes que es el que lo valora. El niño está en percentil 98 con 2,600kg. Pero está todo bien.

Ahí me vine abajo y dejadme que os explique por qué.

Llevo ya 6 semanas con dieta estricta (excepto un día puntual que me la he saltado en una única comida), he pasado hambre, me duelen las yemas de los dedos de tanto pinchazo (5 al día), y ahora también los brazos porque pincharme la insulina en la barriga me da muy mal rollo (3 al día). Me dijeron que debía pincharla en los brazos o en la barriga y no en los muslos. Y así lo hago.

Me paso el día pensando en la siguiente comida, en cuando me tengo que medir, en que me tengo que pinchar. No puedo quedar con gente para hacer planes normales, tengo que ir con mi comida detrás o simplemente, no ir. Tengo mis horarios porque no puedo estar más de 3 horas sin comer, y aún así y todo, por las mañanas, sigo dando positivo en cuerpos cetónicos.

Que todo este esfuerzo que estoy haciendo de momento parezca que no haya servido para nada, me frustra. Me frustra mucho. Me pone triste y sé que las que han estado en mi situación, me entenderán.

Sé que las medidas de una ecografía siempre son estimaciones, pero ahora mismo no tengo nada más, así que es en lo que me tengo que basar. A mi amiga le dijeron que su niña pasaría de los 3,5kg y luego no llegó a los 3kg, pero también conozco otro caso en el que le dijeron que pasaría de los 4kg y así fue.

Y pensaréis, “pues bueno, si viene grande pues es grande y ya está, más margen de pérdida de peso tendrá”. Pues eso no es todo, porque como cualquier mujer, yo soñaba con un parto normal, un parto vaginal. Y claro, con un niño macrosómico las posibilidades se reducen, aunque puede ser posible.

No me asusta el hecho de la cesárea. Sé que una vez tenga a mi niño en brazos me dará todo igual, porque lo sé, porque yo de lo que tengo ganas es de tenerlo conmigo, pero me asusta mucho la recuperación en sí.

Como en todo, cada mujer es un mundo, y las hay que se recuperan de maravilla de la cesárea y las hay que no. Eso me asusta a mí. No poder tener la independencia suficiente de cuidar a mi retoño, tener que depender de alguien para moverme. Me da pánico.

Nunca me han abierto en canal, nunca he estado ingresada, y según escribo todo esto, voy entendiendo porqué tengo tanto miedo, y es por el desconocimiento de la situación.

El problema ha sido que en ningún momento me he planteado que la posibilidad de la cesárea podía estar ahí, pero cuando yo buscaba quedarme embarazada hubiera firmado por una con tal de preñarme. Lo recuerdo perfectamente.

Ahora tengo que trabajar en ello. Pensar que si me rajan, tampoco es para tanto. Que lo importante es que Bichito llegue sano y salvo a mis brazos y que pase lo que pase, vamos a estar juntos, porque en el hospital en el que yo daré a luz, hay piel con piel también en la cesárea (era otro aspecto que me asustaba, que me separasen de Bichito al nacer).

Estoy llorando a moco tendido mientras escribo esto, y por supuesto, la nariz me sangra (daños colaterales). No sé exactamente porqué tengo este berrinche porque si lo miro de forma racional, no es para tanto, pero supongo que las hormonas están haciendo de las suyas.

Ayer por la tarde tuve que meterme en la habitación de Bichito y montar la minicuna (no quería hacerlo tan pronto para evitar que cogiese polvo, pero la monté y la tapé con una sabana… muy abuelil por mi parte). Necesito estar haciendo cosas para él, es lo que me pide el cuerpo. El problema es que ya está toda la ropa lavada, doblada y lista. No tengo nada más que hacer. Y me siento un poco ansiosa.

He decidido que hoy empezaré a preparar mi maleta para el hospital, pero ni siquiera tengo la lista de lo que me piden, porque como no tengo matrona… así que cuando vaya luego al CAP a por la baja, bajaré a ginecología a ver si me pueden dar una y así entretenerme con algo.

Mañana es Halloween, fiesta que me encanta y además tengo que preparar un pequeño detalle que le falta a mi disfraz. Intentaré también centrarme en eso y relajarme. Sé que mis pucheros no le van bien a Bichito.

  • Responder
    Neus
    30 octubre, 2015 at 9:19 am

    Pero bueno!!! que casi lloro yo imaginándote llorando escribiendo el post… La verdad es que efectivamente tiene que ser súper frustrante tanto esfuerzo, pero con lo que te tienes que quedar es que estas haciendo TODO lo que esta en tus manos para y por tu bebe, pero desgraciadamente, y de eso las que estamos por aquí sabemos un poco, eso no siempre es suficiente, la naturaleza, nuestro cuerpo, nos juega malas pasadas… Como bien has dicho los margenes en los que se mueven las ecos son amplios, quizás no sea tan grande… Y el tema cesárea, la verdad es que es algo que a mi también me acojona, pero por lo mismo, porque nunca me he enfrentado a una operación, pero estoy convencida que cuando tengas a tu bebe contigo se te olvidará todo. Yo espero que te llegue toda mi energía y buen rollo que te ciber mando, para que te suban en los momentos de bajón. Eres una campeona, estás a un paso de tener a tu bebe en brazos y todo va a salir genial, ya lo verás!!! Un millón de besos!

    Ah por cierto, flipante el tema burocrático de los centros de salud… pa matarles!

  • Responder
    bellablackcrews
    30 octubre, 2015 at 9:20 am

    Ostras nena pobreta como lo siento. Lo de las cesáreas es un rollo y una tómbola. Conozco una mujer que tuvo a su niña hace una semana y nació el martes y el jueves estaba ya de pie en su trabajo y tras cesárea y tan ricamente (pidió el alta voluntaria) y conozco otra que su niña tenia dos años y aun le dolía la cicatriz así que…pero me da mal rollo. A mi tampoco me gusta mucho la idea pero como bien dices si al final no se puede evitar lo importante es que nazcan bien. Lo del bebé macrosomico asusta la verdad. Puede que siga creciendo o puede que ahora se estanque que conozco casos de bebés grandes que dejan de crecer y algunos nacen hasta pequeños luego. O bebés que parecen grandes y no lo son tanto. Si esque siempre nos pasa algo, que si es pequeño, que si es grande…te entiendo la verdad. Dichosos percentiles. Otra cosa a tener en cuenta es que igual nace antes. Obvio no te deseo un parto prematuro pero hay casos de bebés que al venir grandes el cuerpo los “saca” antes y al estar grandotes suelen estar maduros y no pasa nada. En fin, a ver como acaba, ha de ser super fustrante. Mucho animo y besos que ya te queda menos!

  • Responder
    sandala
    30 octubre, 2015 at 9:33 am

    Que tristeza me da leerte así… No es justo que te metan el miedo en el cuerpo y luego no te den una explicación. Si te mandan a monitores seguro es porque ven que bichito madura rápido y quieren tener previsto todo. Sus estimaciones no aciertan ni por equivocacion, pero aun así, un niño grande no significa cesárea. Tu marido y tu sois grandes? Porque si papa mide 1’90 y pesa 100kg no puedes esperar un bebé mini…. Y por cierto, yo empecé con monitores y doppler semanales en la 32 y Chiquitín no llegó hasta la 39. Sobre todo, relajate y disfruta del tiempito que te queda, es tu momento y no merece la pena pasarlo angustiada. Un beso

  • Responder
    Marga
    30 octubre, 2015 at 9:35 am

    Jo tesoro! Siento que estés pasando este mal rato, aunque te doy la razón de que viéndolo desde fuera no es para tanto, entiendo que cuando le toca a una misma y con este revuelo de hormonas pues todo se hace un mundo. Yo sólo te deseo que bichito nazca bien, Ojalá sin cesárea y que seas la mujer más feliz del mundo, y puedas olvidarte ya de insulina y te centres en dar la tetita.
    Debe ser frustante que con tanto esfuerzo las cosas no vayan por donde quieres, pero sea como sea todo va a salir bien, ya verás. Un besazo!

  • Responder
    La Hobbita
    30 octubre, 2015 at 9:51 am

    Espero que hoy ya estés más tranquila y relajada. Doy fe de que son las hormonas jugándote una mala pasada porque lo que escribes demuestra que tienes claro que has buscado un buen hospital donde poder hacer el piel con piel pase lo que pase y que lo primero es tu bichito :). Por lo demás ya verás como pase lo que pase, será para bien y que sea el tipo de parto que sea, al final todas nos recuperamos. Te cuento un secreto: mi cuñada tuvo un primer parto vaginal y un segundo de cesárea y nos confiesa (con la boca pequeña porque ya sabe que muchas mujeres se echarían las manos a la cabeza) que la recuperación fue mil veces mejor en la cesárea que en el vaginal. Ella tiene la opinión de que el hospital y su personal tuvo mucho que ver en la recuperación y además, instauró mejor la lactancia con este segundo que con el primero, que fue terrible (también dice que por la diferencia de personal de un hospital a otro). Así que ya sabes, lo importante es la gente que te rodee en ese momento.

    Un abrazo 🙂

  • Responder
    amalia
    30 octubre, 2015 at 10:07 am

    Tu hijo tendrá el tamaño q puedas parir, eso es así, el cuerpo es sabio, solo hay q confiar, q sea macrosomico ( q no es el caso ) no es criterio para cesárea directa, si buscas un parto vaginal, por desgracia, es posible q tengas q pelear por el, vivir en barna te da varias opciones, busca las mas respetuosas . No te agobies, ya sabes q pasa con el estrés y las glucemias . Un abrazo enorme

  • Responder
    La Moder (@moderquetepario)
    30 octubre, 2015 at 10:13 am

    Vaya rollo, es comprensible que te dé bajón porque ha sido como una carrrera de obstáculos, pero también creo que las hormonas son unas desgraci’ás que nos hacen ver todo fatal. Yo no estoy segura de que vaya a acabar en cesárea pero sí me parece que eres inteligente de hacerte a la idea por si acaso. Mientras tanto cruzamos los dedos para que no sea así,y como bien te dicen… si tienes que luchar por un parto vaginal y las condiciones lo hacen posible, hazlo! Un abrazo

  • Responder
    Un niño va a nacer
    30 octubre, 2015 at 10:14 am

    Ay cariño, me parte el alma leerte así. Que frustración y que impotencia.
    No creo que puedas hacer más de lo que estás haciendo, pocas madres he visto más entregadas y concienciadas que tú y ya sabes que trabajo en un hospital y veo auténticas burradas, hasta mamis que pretenden creer que por engañar al médico y a ellas mismas todo a va ir bien, ¿estamos locos??? Pero tú??? Tú eres admirable. Y no, no debes dejarte guiar por los valores ecográficos, sin toques de atención, pero toques al fin y al cabo.
    Eres un ejemplo de tesón, disciplina y sacrificio. Ese bichillo va a llegar en primera clase cielo. Y no temas tanto a la cesárea, si se llegara a producir, hoy en día la recuperación te sorprenderá lo rá pida que es.
    Ánimo guapísima!! Ya queda menos, sé que es lo que te dice todo el mundo, pero agárrate a eso. Un beso enorme!!

  • Responder
    Mai
    30 octubre, 2015 at 10:42 am

    Clara. Te entiendo perfectamente. A mi me han hecho sentir exactamente igual pero por el caso contrario. Los percentiles a veces no son buena cosa pero tienes q pensar q el niño esta dentro del percentil y que si te estan controlando haran lo mejor para ambos inmediatamente. Yo ya llevo dos semanas con monitores (estoy de lo mismo que tu). Solo los usan para saber si el niño esta bien y si tu utero va bien. Aqui lo llaman bienestar fetal.
    Lo de la cesarea puede ser que si como que no. Si te la hacen puede que tengas una buena recuperacion como que no pero podras atender a tu niño. Eso seguro. Mira. Yo solo he sufrido una lamparoscopia por el embarazo ectopico y fue muy muy dolorosa pero a los 10 dias ya tenia dignidad suficiente para volver al trabajo con la limitacion de levantar pesos muy grandes. Una amiga ha sufrido lamparoscopia y cesarea y me dijo que la cesarea es mucho menos dolorosa que la lamparoscopia, aunque algo menos estetica. Tienes que esforzarte por hacerlo lo mejor posible este mes y medio que nos queda y confiar en los medicos. Nosotras no podemos hacer mas. Por suerte o desgracia y ya sabes lo que dicen (mal de muchos consuelo de tontos) se lo que estas pasando pero en mi caso me siento como un pato al que hay que engordar para conseguir un buen higado. Pero se que tengo que seguir haciendo esfuerzos porque sino el niño no crecera lo suficiente.
    Todo saldra bien!!!!

  • Responder
    Rosa
    30 octubre, 2015 at 11:54 am

    Muchacha… no te agobies! Yo por desgracia aun sigo buscando asi q no tengo experiencia de primera mano pero como tengo muchisima familia te puedo contar que ni el parto Natural es tan estupendo ni la cesarea tan horrenda. Mi cuñada tuvo a su primero de parto natural, 18-20h de parto, doloroso, con forceps, y la dejaron rota por dentro, una barabaridad de puntos. Estuvo 20-30 dias que se encontraba fatal, no podia moverse, casi ni sentarse bien y necesitó muchisima ayuda para cuidar a la peque. Lo pasó fatal. En el segundo parto, a pesar de que ella no queria, le hicieron cesarea por unas complicacioncillas y se recuperó en 2 dias, estaba estupenda, levantada, haciendo cosas, dando el pecho perfectamente…. vamos que no te preocupes y que la opción que te toque seguro que llegará a buen puerto!! Ánimo!

    • Responder
      Laura
      30 octubre, 2015 at 12:45 pm

      Claro! Hay de todo, yo solo he pasado un parto, vaginal con ventosa, y como tu cuñada, sin poderme sentar la tira de tiempo, mi madre todo el día en casa para ayudarme con el niño porque estaba igual de impedida que con una cesárea. Sé por amigas que una cesárea no es agradable, y sé por experiencia propioa que un aprto vaginal tampoco! Es más, a día de hoy estoy con fisioterapia para recuperar el suelo pélvico, mientars que mis amigas (las de las cesáreas) pueden tener relaciones sexuales como antes y yo no… nunca se sabe qué va a ser lo mejor. Yo para empezar he descartado tener un segundo, imagínate qué recuerdo tengo de mi “maravilloso parto vaginal”…

      Animo y suerte!

  • Responder
    Anónimo
    30 octubre, 2015 at 11:59 am

    Nena no te rayes! Sabes que las personas con diabetes uno de los riesgos si no está muy controlada es que el peque salgas más grande? A la que lo controles ya verás como todo se normaliza! Los cuerpos cetonicos te bajaran también a la que te controles mejor pero es que ahora mismo es normal que estés así! Acabas de empezar como aquel que dice a mirarte, aún estás aprendiendo. No dejes que la diabetes te controle, ni te obsesiones con ella. El estés y los nervios elevan el azúcar, así que calma. Haz tu vida, sal, llévate algo de comida en el
    Bolso por si necesitas picar algo y la maquinita igual, pero disfruta de tu embarazo que ya te queda poquito! Y todo esto te lo dice una diabética, contra más salgas, más te muevas y más disfrutes mejor estará de valores. Un beso enorme guapa, y muchísimos ánimos!

  • Responder
    Unamamaarquitecta
    30 octubre, 2015 at 3:25 pm

    Hola! Siempre te leo pero no comento casi nunca. Yo tengo una amiga que tenía diabetes gestacional y el parto fue vaginal con un enano de 4,200. Ella se recuperó muy bien y dos años después repitió, con otro peque igual. A mí me hicieron cesárea (lo conté en mi blog) porque mi peque estuvo en podálica todo el embarazo y el perímetro craneal era grande. Yo estaba acojonada y tardé en recuperarme, lo que más me preocupaba era la lactancia, y 28 meses después aquí seguimos. Distrae la mente todo lo que puedas y piensa en lo poco que queda para verle la carita.. Un beso guapa!!

  • Responder
    Miren
    30 octubre, 2015 at 3:40 pm

    Ay, cariño, te entiendo tan tan tan bien!!! No puedo evitar que, aunque mi niño tenga ya quince meses, se me caigan las lágrimas al leerte, porque yo pasé exactamente por lo mismo que estás viviendo tú.

    Yo empecé con dietas y demás prácticamente desde el principio del embarazo, porque me hicieron la O’Sullivan nada más tener la primera visita con la matrona y tanto la curva larga como la corta me salieron fatal. Ni fumé, ni bebí, ni me salí de la dieta… hasta el punto de hacerlo todo tan a rajatabla que estando de ocho meses perdí dos kilos en una semana (con la consiguiente bronca de la ginecóloga, que ni haciendo ni dejando de hacer lo que ella me “ordenaba” parecía acertar). Un día salí de la consulta después de que me dijeran que no me verían más porque me mandaban a “Alto riesgo” y, en mitad de la calle, me senté en un bordillo y me eché a llorar. Simplemente reventé. La “amenaza” de un niño macrosómico, la “amenaza” de la cesárea (cuando has pasado por tres cirugías abdominales te recomiendan evitarla a toda costa), el sentir que mi propio cuerpo no estaba bien para procurarle lo mejor a quien más quería en el mundo: mi hijo… Fue horrible, me sentí morir, me faltaban las fuerzas… ¿Y cómo podía permitirme flaquear después de todo lo que había luchado para darle la vida a esa cosita que pataleaba en mi vientre? El pez que se muerde la cola.

    Hoy, tiempo después, te puedo decir que ojalá hubiera sabido lo que venía para no sentirme tan mal y no transmitirle esa angustia a mi niño… Pero ese es el tema, lo que tú dices, la incertidumbre… En alto riesgo, la ginecóloga me dijo que no había problema con el tamaño de mi niño, que había estado en el mismo percentil desde que lo midieron por primera vez, a las ocho semanas de gestación: sí, mi niño iba a ser grande por genética, por herencia, por lo que sea, pero no era un niño macrosómico. Finalmente me provocarían el parto el mismo día que cumplía la semana 40 de gestación. Dos días antes, midieron a mi niño y me dijeron que pesaba 4,700. Me dieron ganas de hacer ejercicios de Kegel a toda velocidad, a ver si por un casual convertíamos la salida en un paseo. Después de que les suplicase que volvieran a medirlo, su peso “había bajado” a 4,300.

    Mi hijo, mi tesoro, mi milagro, nació por cesárea después de que el propess y la oxitocina no me sirvieran más que para dilatar 5 cm. Aunque poco importaba, puesto que en el último momento, la ginecóloga de guardia (casualidades de la vida, aquella que me reñía y amenazaba sin parar) me dijo que el problema era una desproporción cefálico-pélvica; vamos, que la cabeza de mi niño era más grande que el hueco de mi pelvis, aunque hubiera dilatado 20 centímetros o me hubiese convertido en una boca de metro. Con las drogas fue llevadero y, aparte de un cansancio brutal y una ansia viva por ver a mi niño, no fue tan terrible como esperaba. Debido a mis operaciones previas, había cierto riesgo a la hora de practicar una cesárea, por lo que fueron con calma, quietud y muchísima cautela. En media hora mi niño estaba fuera, y pesó 4,025 kg. ¡Me pareció hasta pequeño!

    Cuando le escuché llorar al salir de mi cuerpo calentito y amoroso, lloré con él: sentí que todo el esfuerzo, todo el trabajo, el sacrificio y el “sufrimiento” que había padecido hasta llegar a ese momento habían merecido la pena, y volvería a pasar por ello infinitas veces con tal de estar con él. Lo único malo, que aquí no hay “piel con piel”, y estuve ¡cuatro! horas en una sala de despertar jurando en arameo (el bebé había salido, pero el demonio entró en mí) porque quería ir a ver a mi bebé. A las doce horas estaba paseando por la habitación con mi niño en brazos, a los tres días me dieron el alta, y a las cuatro fui al ayuntamiento a empadronar al canijo, apoyada en el carrito y junto a su padre.

    Cada persona es un mundo, cada mujer más, y está claro que no hay dos embarazos ni dos partos iguales (mi hermana parió por parto vaginal a un ternerito de 4,350 kg., y tan pichi!), pero sólo voy a darte un pequeño consejo: no te centres en el cómo, céntrate en el qué, porque el embarazo y el parto son en definitiva un ratito, pasa sin que te des cuenta, y tu hijo, tu Bichito, ese niño con el que soñabas hace tanto tiempo está a punto de llegar y estará contigo para siempre. Y tú con él, y sabrá que su madre ha hecho y hará siempre todo lo necesario por su felicidad y bienestar.

    Ánimo, querida, lo estás haciendo de puta madre y te va a ir fenomenal. Si necesitas cualquier cosa, lo que sea, contacta conmigo. Un abrazo inmenso!

  • Responder
    Esperandoabebito
    30 octubre, 2015 at 3:54 pm

    Ay siento mucho que estés asi. A veces es que son tan secos y no te explican las cosas porque elloa lo ven con normalidad y no se dan cuenta de que quizas estan cambiando tus expectativas de como seria. Si puedo te paso listado de cosas del hospital:
    Para ti: 4 camisones, zapatillas, bata, neceser, braguitas desechables, discos para dar de mamar..
    Para el bebe: 4 conjuntos de polainas y jerseys o conjuntos o pijamas, 4 bodies, 1 gorrito, 1 par de calcetines, toallitas, 1 paquete de pañales, neceser, arrullo y cambiador impermeable.
    De todas maneras, en cada hospital a veces tienen publicado listado en su web.
    Espero que te sirva. Animo con ese disfraz y con estos dias!

  • Responder
    Pozdilo
    30 octubre, 2015 at 5:24 pm

    Te entiendo perfectamente, yo estoy en la misma situación… Despues de casi 4 años de lucha consigo quedarme embarazada tras una fiv, y por protocolo (tenia 37 años) me hacen la curva de la glucosa en la semana 11… Y desde entonces estoy a régimen, haciéndome 6 controles diarios y obsesionada con no aumentar de peso… Estoy de 24 semanas, he engordado 2’5kg siguiendo un extricto régimen (y dicen que he engordado demasiado) y ya empiezan a insinuarme la probabilidad de cesárea, puesto que el bebe ya es mas grande de lo que debería… El primer día que oí esa palabra en la consulta del ginecólogo, puff me lo tomé fatal, pero cuando logré serenarme pude ver todo desde otra perspectiva. Despues de todo lo que hemos luchado, no voy a permitir que una cesárea me reste ni un solo segundo de alegría.
    Lo mas seguro es que sea mi único embarazo (por cuestiones económicas) y me encantaría poder dar a luz de forma natural, pero si no puede ser, lo lamentaré, pero desde luego que no va a ser porque no haya luchado hasta el ultimo segundo por ello. No me puedo reprochar nada, he comido como me han dicho, hago bastante ejercicio, me controló el azúcar, estoy cogiendo poco peso… Mas no puedo hacer!
    Mucho ánimo, y como tu dices, lo importante es que estas a punto de conocer a tu deseado bebe, intenta centrarte en eso porque has hecho todo lo humanamente posible. Y cada cuerpo es un mundo, hasta que no llegue el momento no se sabrá como será el parto….
    Entiendo tu disgusto, pero somos unas luchadoras y lo importante es que nuestros hijos estén sanos, como nazcan, pasa a un segundo plano despues de todo lo que hemos tenido que luchar y sacrificar para poder tenerles…
    Muchos besos

  • Responder
    Una mamá muy feliz
    30 octubre, 2015 at 7:07 pm

    Pero nena no te pongas así, tranquila!
    Las medidas son estimaciones y casi siempre pesan menos, a mí me asustaron diciéndome quempasaba 3,5 casi un mes antes y luego pesó 3,220. Fue cesárea, sin piel con piel y aunque me hubiese gustado que fuese de otra forma, no pasó nada, me recuperé estupendamente, tengo amigas a las que le ha costado más recuperarse de su parto vaginal. No,pienses tanto, será lo que tenga que ser.

  • Responder
    Anónimo
    30 octubre, 2015 at 8:44 pm

    Pero bueno! Yo no oyedo contarte mi experiencia pq estoy de 20 semanas con diabetes gesracional p

  • Responder
    Anónimo
    30 octubre, 2015 at 8:49 pm

    Pero bueno! Yo no puedo contarte mi experiencia pq estoy solo de 20 semanas con diabetes gestacional, pero mi madre de 4 partos según ella mi hermano que peso 4kg 500 gr fue el parto más fácil y menos doloroso y mi hermano más delgado el peor así que no te adelantes por algo que no sabes. Disfruta lo que puedas que te lo mereces.

  • Responder
    Merimeri
    31 octubre, 2015 at 8:00 am

    Hola clara ,ya sabes que entiendo como te sientes, a mi hora me suelen consolar diciendo que es mejor una cesárea que un parto vaginal instrumentalizado, y no se entiende que no pueda tener ni si quiera la oportunidad de intentar un parto vaginal … Entiendo que quieras hacer cosas para tu pequeñin, yo también lo tengo todo o casi todo preparado, su bolso…. El mío la verdad que me da más pereza y lo he dejado un poco apartado…si deciden inducir el parto porque tu niño viene muy grande, si te dan tiempo, si está encajado podrá salir bien.
    A mi también me preocupa ahora la recuperación. Aquí estamos mi marido y yo solos, y es como quería vivir los primeros días, pero ahora habrá que pedir ayuda a la familia y no es como lo había deseado… Pero de esto aprendo que no hay mucho que desear porque al final las cosas salen como quieren.

    Mucho ánimo y a ver si hoy te encuentras mejor.

  • Responder
    yderepentesomos3
    31 octubre, 2015 at 3:15 pm

    Ánimo guapa!! Las cabroncetas de las hormonas nos la juegan!! No recuerdo que pesaba Morlita en la última eco pero creo que tu bebé no va mal de peso (que no va demasiado grande digo) además eso de los percentiles lo único que consigue es que nos rallemos! Creo que tengo guardada la lista que nos dio mi comadrona, si la encuentro te hago una foto y te la mando! Un beso!!

  • Responder
    Bebes Petri
    31 octubre, 2015 at 11:00 pm

    No sé si te servirá de algo, pero te voy a contar mi cesárea, para que te sirva de referencia, aunque luego cada caso es diferente. La mía fue una cesárea de urgencia, ya que tras 36 horas ingresada por rotura de la bolsa empezaron a detectar sufrimiento fetal. En tu caso, si finalmente tu bebé es realmente grande seguramente será programada. Por cierto que a mí se pasaron un mes diciéndome que el mío era un cachalote y al final pesó 3.5 kg.
    Una vez que decidieron que el bebé corría peligro (se tomaron su tiempo, no creas, 2 horas haciéndome cambiar de postura y 3 intentos de medirle el pH), me dijeron que a quirófano corriendo, con lo que yo ya me eché a llorar como una magdalena. Vino el anestesista y me dio un chute más fuerte de anestesia, que yo ya tenía la epidural puesta desde primera hora de la mañana, cuando me pusieron la oxitocina. Me dijo que probablemente notaría cosas, pero que no sentiría dolor. Todo esto mientras me trasladaban a una camilla y me empezaban a conectar cosas por todas partes.
    Es cierto que se notan cosas, por ejemplo el corte, es como si te pasaran un dedo por la tripa. Es una sensación rara pero no duele. Y luego el bebé da la impresión de que no lo sacan: lo arrancan. Tiraban tanto que me arrastraban y hasta sentía que me levantaban de la camilla. Desagradable, pero tampoco duele. Todo esto duró unos 10 minutos, enseguida ya lo oí llorar y pedí si me lo podían enseñar y si estaba bien. Me dijeron que estaba perfecto y me lo acercaron para que lo viera, y me dijeron que se lo llevaban a su padre para hacer el piel con piel mientras acababan la operación. Ahí me dormí, supongo que me habían dado algún sedante para la operación, y ya me desperté en reanimación, donde me decían que me traían ya al niño. La verdad es que no sé cuanto rato pasó, tal vez una hora o así, pero ya cuando me lo trajeron no nos volvimos a separar.
    En cuanto a la recuperación, en mi caso fue muy buena. El primer día (mi cesárea fue a las 7 de la tarde, así que hablo del día siguiente) me tuvieron que ayudar para ir al baño, pero a partir de ahí mejoré muy rápido. El segundo día ya no necesité analgésicos, y el tercero me dieron el alta.
    Lo peor es que como tienes la tripa adolorida no puedes usar los abdominales para nada, así que para coger al bebé usas los músculos de brazos y espalda, y claro, acabas molida. Pero al cabo de una semana ya casi no tenía molestias y ahora, después de 2 meses y medio casi ni me acuerdo de que tengo la cicatriz, solo me tira un poco a veces con algún ejercicio de pilates.
    ¡Qué largo me ha quedado! Siento haberme explayado tanto pero espero que te sirva para perder un poco el miedo. No te he ocultado nada, espero no haberte asustado más aún!

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    Estela
    1 noviembre, 2015 at 10:58 am

    Guapa yo solo te mando un abrazo muy fuerte es muy duro todo lo que estás pasando pero estás haciendo todo lo que está en tu mano esos miedos son naturales y tienes k lidiar con ellos…así que ánimo solo te puedo decir que queda poquito y todo pasará pero entiendo perfectamente todos esos sentimientos. Un abrazo.

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    Ylenita
    1 noviembre, 2015 at 10:05 pm

    Hola, guapa: es la primera vez que te escribo pero te he seguido muy de cerca incluso antes de quedarte embarazada
    Lo primero felicitarte por el precioso nene que vas a traer a este mundo
    Te cuento mi historia, tengo 31 años y después de varios abortos y muchas dificultades en julio di a luz un prematurín de 33 semanas, con una preeclampsia y un cir de por medio, y por supuesto fue cesárea
    10 días de ingreso míos más tarde y 20 de él nos fuimos a casa
    Mi niño pesó 1,700, lo que hubiera dado yo por los 2,600 de tu chiquitín!
    Y sinceramente, en ese momento quieres lo mejor para tu niño, lo que menos te importa es si es cesárea o no, déjate guiar por los médicos
    Yo parí un miércoles y estaba tan bien que el viernes me quería ir a casa, pero no me dejaron por el tema de la preeclampsia y fue mi marido en todo momento el que me paraba los pies para que no hiciera esfuerzos porque yo me encontraba genial
    Con esto te quiero decir que lo importante es que tanto tú como el chiquitín estéis bien, y olvídate del resto

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    loqueven
    2 noviembre, 2015 at 8:53 am

    Me imagino la situación y te entiendo perfectamente, pero seguro que tu esfuerzo no está siendo para nada. Probablemente si no te estuvieras cuidando tanto el bebe sería mucho mas grande y todo sería mas complicado. Lo estás haciendo muy bien y ya verás como si te hacen cesárea todo irá bien. Piensa que cualquier parto puede terminar en cesárea aunque el niño sea pequeño.
    Supongo que las hormonas no ayudan mucho a tranquilizarse, pero bueno, mucho animo, ya veras como con el tiempo cuando mires atrás estaras super orgullosa de lo bien que lo has hecho.
    Besos.

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    Lai - Asi piensa mamá
    8 noviembre, 2015 at 10:51 pm

    solo puedo contarte que en mi primer embarazo, pese a que no me dió diabetes, me estuvieron diciendo todo el embarazo que el bebé se salía de toda curva, que era demasiado grande. La estimación era de 4,200kg. Y con un perimetro craneal según ecografía de 10cm, por lo que hasta el ginecólogo me dijo que intentaría que no fuera cesarea pero que no sabia como cabria la cabeza. Mi hija nació con 3,850gr y sus 10cm de perimetro craneal en una noche con terremoto incluido (eso es otra historia) y nació por parto vaginal. ¿hubo episiotomia? si. Pero al final no fue tan grande como me decían. Animos. Ya queda menos para que conozcas a bichito que es lo que importa!

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    mamiaprendiz
    16 noviembre, 2015 at 5:00 pm

    Hola preciosa. He leído tu blog casi por casualidad y no me he podido resistir a escribirte. Hace cuatro meses nació mi bebé, tuve diabetes gestacional insulindependiente yo también, aunque en mi caso fue al revés el bebé no crecía ya que a causa de la diabetes se me calcificó la placenta y no le llegaban los alimentos. La verdad es que en su momento también me agobié muchísimo, sobre todo porque seguía un régimen muy riguroso y no había manera de controlar la glucosa. Además me frustrada tener hambre, comer sano y que el bebé no engordase. También me dolía mucho el hecho de que te preparan para Parir pero no te preparan para situaciones como esas, es decir un parto programado. En mi caso la placenta estaba apunto de infartarse por lo que tuvo que ser cesaría, estuve monitorizada desde la semana 33 hasta la 37 en la que finalmente nació. A pesar de ser un bebé CIR y de las dificultades que ello ha conllevado sin duda ha valido la pena, y sobre todo Lo ha valido no perder los nervios. Si has llegado hasta este punto no te queda nada muchos ánimos y piensa que todo está muy controlado, que el bebé ya casi está preparado para nacer y que son fuertes, mucho más de lo que nos pensamos. Aunque Más fuerte eres tú que has aguantado todo lo que has aguantado. Y la cesaría es verdad que es frustrante pero no es el fin del mundo. Si has sido fuerte hasta ahora lo puedes ser después de la cesaría y a los pocos días veras que podrás coger a tu bebé sin problema.

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